DE VACACIONES, ¿DÓNDE ME ALOJO?

Ayer era la Noche de Reyes, hoy ya se acerca la Semana Santa y cuando te das cuenta…¡estás a finales de mayo y aún no has pensado ni mirado dónde gastar tus días de vacaciones ni el destino al que dedicarle el más absoluto descanso! El tiempo pasa muy rápido y por ello es muy importante que tengas claras tus ideas. Sobre todo con el alojamiento. El precio, la flexibilidad, la localización, las tarifas…son varios los factores a tener en cuenta para no llegar a las últimas (y peores) ofertas.

Cuando uno busca alojamiento para sus vacaciones siempre tiene la duda de si alquilar una casa, decantarse por la comodidad de un hotel, el precio de un bed & breakfast o descubrir qué tal funcionan esas propuestas de intercambio de viviendas. Quizás te guste adentrarte a otros mundos o quizás no, pero si cada año el alquiler de viviendas turísticas durante el período estival sigue creciendo será por alguna razón concreta. O por varias.

VENTAJAS DE ALQUILAR UNA VIVIENDA EN MALLORCA

Para empezar, el precio que encuentras en las viviendas que puedes alquilar en inmobiliaria sa coma es prácticamente similar al de cualquier hotel de la zona, pero la libertad que tienes en una casa no la podrás encontrar en ninguna otra parte. Ni con una atención al cliente de 24 horas al día.

Tú solo puedes organizarte tus horarios de entrada, salida, los horarios de las comidas…en definitiva, crearte una rutina de varios días sin depender de factores externos ni molestar o sentirte molesto. Está claro que siempre se agradece que tu cuarto lo limpien otras personas, pero por desgracia sus horarios pueden no ser compatibles con tu ritmo de vida y a la larga pueden suponerte más una pesadilla que un sueño hecho realidad.

El alquiler de un apartamento sigue resultando más seguro que la visita a un hotel, además de tener un factor clave: precio/localización. En la mayoría de los casos, los hoteles más céntricos inflan sus precios de manera que resulta imposible para nuestro bolsillo. El resultado es encontrarte alejado de las zonas más cómodas y de las mejores playas y comunicaciones.

Además, alquilar un apartamento no deja de ser el vivir en otra casa, con las facilidades que supone para hablar con ‘los jefes’, encontrarse como en casa al cabo de los días y saber que si alguien ha vivido allí es porque bien merece la pena.