Lisboa su sencillez enamora

60-lisboa_torre-de-belem

Lisboa es la capital de Portugal, famoso por sus siete colinas. Es una ciudad sencilla pero muy bonita, además cuenta con varias actividades culturales muy interesantes y con históricos monumentos destacados que se deben conocer, tal vez no tiene fama como París, Roma o Londres. Sin embargo, esa sencillez que transmite hace que definitivamente se enamore de ella.

La ciudad ofrece variedad de entretenimientos, tales como: recorridos históricos, eventos culturales, música, cine, gastronomía y deportes, así que seguro no se aburrirá, disfrutará muchísimo y no es cara.

Inicie su recorrido por el “Mirador de Santa Luzia”, la vista panorámica es estupenda, realmente preciosa, donde podrá observar los hermosos techos rojos que decoran la ciudad. Algo muy curioso e interesante que tiene, es que hay restos arqueológicos fenicios y están bajo la “Catedral de Lisboa”, y que indudablemente debe ir a conocer.

Ver al “Castillo de San Jorge” ícono de la ciudad y de época musulmana bien vale la pena, se encuentra en una de las colinas del centro histórico, ofreciendo una de las mejores vistas. En este castillo podrá apreciar la “Estatua de Alfonso I”.

Al subirse al “Antiguo Tranvía”, puede contemplar variados lugares importantes por donde este circunda. No pierda la ocasión de ir al “Parque das Nacoes” donde tuvo lugar la “Exposición Universal de 1998”, pasear por su linda marina, recorrer el museo de ciencia y tecnología, subirse al teleférico y al edificio más alto de Lisboa la “Torre Vasco da Gama” son de las más agradables experiencias.

Lisboa cuenta también con una réplica del Cristo de Corcovado de Brasil, así que tiene su Cristo Redentor y es imperdible, se encuentra elevado en una torre de 103 metros. También debe cruzar su puente, el “Vasco da Gama” el más largo de Europa.

Por supuesto, Lisboa no puede quedarse atrás y cuenta con dos monumentos declarados “Patrimonio de la Humanidad” estos son: el “Monasterio de los Jerónimos de Belém” y la “Torre de Belém”. Los portales son lo más destacado del Monasterio y en cuanto a la “Torre de Belém” cuenta con cinco pisos y tiene un estilo árabe con una muy marcada ornamentación.

Lisboa es de una apariencia sencilla pero exquisita, tiene lindas zonas, preciosas plazas, rinconcitos escondidos, casas con fachadas de múltiples colores o decoradas con antiguos azulejos. Al final no puede irse de Lisboa sin navegar por el río Tajo o disfrutar de un atardecer mirando sus suaves aguas que ondulan sin cesar.